Publicado por el día 26 abril, 2018

Acercamiento etnográfico al estilo de vida swinger en México a través de las redes sociales

Ethnographic approach to the swinger lifestyle in Mexico through social networks

Adriana Robledo Sánchez             Rodrigo Alpízar Jiménez

Universidad Autónoma Metropolitana (Ciudad de México, México)

Págs. 161-173

Recibido: 18 de febrero de 2017.
Aprobado: 29 de noviembre de 2017.

Resumen

La presente ponencia tiene por objetivo reflexionar acerca de la influencia que han tenido las nuevas tecnologías de la información en la incorporación, cada vez más evidente, del estilo de vida swinger –matrimonios o parejas estables que aceptan de común acuerdo incluir en sus relaciones sexuales a terceras y cuartas personas o, por lo regular, a otras parejas que comparten este estilo de vida– a la industria del sexo en México. Del mismo modo, se comenta sobre el papel que desempeñan las mujeres en este contexto y las implicaciones que tiene este proceso en la conceptualización / re-significación del matrimonio monógamo del modelo heteronormativo.

Palabras Clave: swinger, matrimonio, redes sociales, internet

Abstract

The purpose of this paper is to reflect on the influence that new information technologies have had on the increasingly evident incorporation of the swinger lifestyle -marriages or stable couples who accept by mutual agreement to include in their sexual relations a third and four people or, as a rule, other couples who share this lifestyle-to the sex industry in Mexico, as well as the role that women play in this context and the implications of this process in the conceptualization / re-significance of the monogamous marriage of the heteronormative model.

Keywords: Swinger, Marriage, Social Networks, Internet

Introducción

Dentro del amplio campo de estudio antropológico que crece continuamente, hay ciertos temas que, en apariencia, son de difícil acceso para investigar. Sin embargo, eso no es un impedimento para indagar sobre ellos. Algunos de estos nuevos campos de investigación tienen como característica el uso del internet como medio en el cual se crean y se desarrollan, permitiéndonos ser testigos de todo lo que pasa dentro de ese mundo virtual. Actualmente, las redes sociales y el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación están cada vez más presentes en la cotidianidad. Nuestra manera de ver al mundo ha evolucionado y la forma en la que establecemos vínculos con otras personas se ha vuelto, hasta cierto punto, menos complicado. Gracias al uso de los teléfonos celulares y sus múltiples funciones y a la rapidez con la que nos podemos conectar al internet, es posible compartir diversos momentos de nuestras vivencias con diferentes personas a la vez.

Además, no hay que perder de vista que una gran cantidad de individuos están realmente conectados entre sí gracias al uso del internet, a través de sus perfiles -entendidos como el conjunto de información de carácter personal que proporciona un usuario a un servicio informático de manera consciente- en varias redes sociales, lo que permite saber más sobre sus vidas sin que resulte indispensable conocerlos cara a cara. Estos hábitos y actividades que se realizan cotidianamente gracias al alcance global de las redes sociales, permiten que la disciplina antropológica pueda estudiar a individuos y grupos cuyas vidas están influidas por lo que ocurre constantemente en el internet.

Enseguida, presentamos una breve reflexión acerca de la influencia que han tenido las nuevas tecnologías de la información en la incorporación –cada vez más evidente– del estilo de vida swinger a la industria del sexo en México, gracias al uso de las redes sociales. Igualmente, nos centraremos en el papel fundamental que desempeñan las mujeres que se consideran swingers en este contexto, así como las implicaciones que tiene este proceso en la conceptualización / re-significación del matrimonio monógamo del modelo heteronormativo.

Revisión bibliográfica

Para la elaboración de los trabajos terminales que dieron origen a esta ponencia, se llevó a cabo una revisión de diversos textos y autores –algunos más clásicos y conocidos que otros– provenientes de varias disciplinas que proporcionaron un sustento teórico al cuerpo de estas investigaciones. Debido a la escasa información fidedigna que existe en México acerca del estilo de vida swinger y sus elementos constitutivos, fue necesario recurrir a distintos artículos, tesis y ponencias realizadas en algunas instituciones de educación superior en Colombia, pues, fue en ese país en donde se encontró una mayor producción académica que tiene como objeto de estudio el estilo de vida swinger.

Los textos realizados por Astrid Monsalve (2000), John Gómez, Eduardo Moncayo y Johnny Orejuela (2012), por mencionar solamente algunos, abrieron el panorama ofreciendo una visión general del mundo swinger y sus componentes. Para abordar el asunto del matrimonio entre personas swingers, se tomaron en cuenta algunos postulados de Lévi-Strauss (1956) y Michael Foucault (1988). Sin embargo, es importante mencionar que el trabajo de Antonio Tudela (2012) sobre la heteronormatividad y el cuerpo sexuado, resultó una herramienta vital que facilitó el desarrollo de la investigación y permitió la creación de un capítulo entero destinado a este análisis. En cuanto al papel desempeñado por las mujeres en el swinger, sin dejar atrás a los autores colombianos, los trabajos de Clara Coria (1991) y de Lucía Villarreal (1999) aportaron conceptos fundamentales sin los cuales no hubiera sido posible abordar este punto, tan crucial para la continuidad y la vigencia de las parejas y la comunidad swinger.

Método y técnicas del trabajo

La siguiente ponencia fue presentada el día 12 de Octubre de 2016 en el marco del IV Congreso Mexicano de Antropología Social y Etnología, celebrado del 11 al 14 de Octubre del año 2016 en Santiago de Querétaro, Querétaro. La información que conforma esta ponencia está concentrada y desarrollada en los trabajos terminales: “El estilo de vida swinger en las redes sociales. Reflexiones para la construcción de una metodología etnográfica de lo virtual” de Adriana Robledo Sánchez, y “La comercialización del estilo de vida swinger en las redes sociales: reconfiguraciones del matrimonio y la fidelidad” de Rodrigo Alpízar Jiménez. Ambos textos fueron realizados en el marco del proyecto Parentescos en el espejo. Diversidad y desigualdad en el contexto mexicano contemporáneo UAM/CEMCA, bajo la responsabilidad de M. Eugenia Olavarría y Françoise Lestage, con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (proyecto Conacyt núm. CB-2014 – 236622). Las dos investigaciones se llevaron a cabo en los años 2015 y 2016, bajo la dirección del Dr. Héctor Daniel Guillén Rauda y con la asesoría de la Dra. Emilia Perujo y de la Dra. María Eugenia Olavarría.

La metodología empleada para la obtención de los datos que componen los trabajos terminales, fue la observación participante. Sin embargo, la mayor parte del tiempo la investigación se llevó a cabo en las redes sociales utilizadas por la comunidad swingerTwitter, pero se logró realizar observación en un club ubicado al sur de la Ciudad de México, en el mes de Octubre del 2015 –con el pleno consentimiento de los anfitriones del establecimiento–. Asimismo, fue posible aplicar encuestas a diversas parejas y varias entrevistas en vivo.

Swingers y sus perfiles en Twitter

Actualmente, el estilo de vida swinger en la Ciudad de México se ha empezado a visibilizar gracias al uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. El internet ha permitido que esta práctica se divulgue y crezca exponencialmente –en cuanto a la difusión del fenómeno– debido al uso de las redes sociales como una herramienta que parece indispensable, y de la cual se valen personas y parejas que se consideran swingers y que buscan contactar con otros individuos que comparten el gusto por estas experiencias sexuales.

No obstante, el uso de estas redes también ha colocado al swinger y a algunos miembros de su comunidad dentro de una esfera que no solo les permite buscar el placer sexual a través de la tecnología, sino que va más allá. Los sitios web han hecho posible que personas que forman parte de este estilo de vida aprovechen las distintas plataformas disponibles para promocionar clubes, fiestas, eventos y páginas relacionadas con la comunidad swinger en México. Incluso, existe una autopromoción de las personas, quienes muestran sus cuerpos por medio de fotografías y videos sexuales que ponen a disposición de los usuarios en sus respectivos perfiles de Twitter. Esto se hace la mayor parte del tiempo para obtener prestigio y reconocimiento entre los miembros de la comunidad. Lo anterior es algo que puede traer beneficios de diversas índoles para quienes consiguen la fama gracias al hecho de tener un perfil swinger en internet.

Si bien, es cierto que no existe unanimidad sobre los orígenes de la práctica swinger, debido a la información tan escueta o poco fundamentada que circula principalmente en blogs en internet –que suelen ser repetitivos o incompletos–, es complicado afirmar una sola teoría paradigmática sobre la procedencia de este estilo de vida. La presunción histórica más reconocida por la comunidad swinger –y que es utilizada para esta ponencia– es que tuvo su origen en los Estados Unidos en los años sesenta

cuando algunos miembros del Ejército norteamericano, al pasar largos períodos de tiempo fuera del hogar, consentían que sus compañeros y mejores amigos hicieran visitas de carácter sexual a sus esposas en su ausencia, con el fin de que estas no se vieran en la necesidad de serles ‘infieles’ a sus esposos, al considerar que la relación sexual resultante era consentida por el cónyuge (Orejuela et al., 2012, s. p.).

De acuerdo con las entrevistas realizadas a quienes se consideran parte de este estilo de vida y se reconocen como miembros de la comunidad, podemos decir que los swingers se presentan como personas unidas en matrimonio o parejas estables que aceptan, mediante una serie de acuerdos específicos creados por ellos para no afectar sus relaciones, incluir en sus actividades sexuales a terceras y cuartas personas, o por lo regular, a otras parejas que comparten este estilo de vida. Sus prácticas consisten en observar las relaciones íntimas de los otros, permitir que los observen y hacer intercambios que son presenciados por el propio compañero, quien no solo funge como espectador, pues, muchas veces es incluido en la actividad, otorgando al acto un carácter de relación sexual de grupo.

Aunque no existen estadísticas ni cifras oficiales, el intercambio de parejas es una práctica vigente. Basta con tomarse unos segundos para echar un vistazo en el internet y a las páginas de contacto en algunos medios impresos en los que se anuncian clubes privados y parejas en busca de otras personas que estén dispuestas a experimentar este estilo de vida. Los inicios del swinger en México, según las propias parejas entrevistadas, empezaron a cobrar popularidad a principios de los años noventa, cuando en algunas revistas se publicaban en la parte trasera –destinada a lo que se conoce como “clasificados” – anuncios de personas que realizaban estas prácticas en residencias particulares de un modo un tanto oculto y discreto, lo que de alguna manera complicaba la difusión masiva de encuentros swingers, haciendo que fueran pocos quienes tenían acceso a esta comunidad.

La manera en la que se contactaban los interesados en aquel entonces, era por medio de llamadas telefónicas o por el envío de cartas, lo cual, como se pudo observar luego de realizar esta exploración, ha cambiado drásticamente gracias al uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación –específicamente del internet y las redes sociales–, que han propiciado una expansión del estilo de vida y han permitido que más personas se interesen por experimentar y ser parte del swinger. Solamente en la Ciudad de México, según un artículo de Publimetro (2013), se calcula la existencia de más de 200 lugares, entre bares, clubes y casas, en donde esas prácticas se manifiestan, con un crecimiento insoslayable en los últimos 10 años.

En este punto, es muy importante destacar que la presencia y la participación en la red social Twitter de la mayoría de las personas swingers es sumamente activa. Luego de seis meses de trabajar a diario en esta plataforma, fue posible observar que existen personajes –como decidimos llamarlos debido a su popularidad y con el único fin de diferenciarlos de las demás parejas o personas swingers– que son bien ubicados, respetados e incluso señalados como “voces autorizadas” del estilo de vida swinger. Lo anterior se apreció gracias a los constantes retweets – reproducir el tweet que alguien más publicó en su página tal cual está publicado– que muchas parejas hacen de las publicaciones de estos personajes, a la gran cantidad de comentarios y solicitudes que reciben a todas horas en sus perfiles y a sus seguidores que, en ocasiones, se cuentan por cientos de miles y que pueden aumentar diariamente.

Al revisar las páginas de parejas swingers en Twitter, es indudable que son las mujeres las que tienen un papel fundamental en las redes sociales, y nos atrevemos a decir que de ellas depende en gran medida el éxito o el fracaso de sus perfiles en la web. Aunque en la mayoría de los perfiles, los swingers se anuncian y promocionan como pareja o dejan claro de que la cuenta de Twitter o de alguna otra red social es manejada por ambos –con lo cual se entiende que los dos publican, responden comentarios, aprueban solicitudes y ganan seguidores– , son realmente escasos los perfiles en los que se pueden encontrar fotografías en las que aparezcan ambos miembros de la pareja. Por lo regular, son las mujeres quienes protagonizan las fotografías, gifs, o pequeños videos editados de escenas sexuales que suben a sus redes, casi siempre cubriéndose el rostro y agregando el nombre de su perfil en alguna parte de la imagen. Al parecer, esto se hace con el fin de mantener el anonimato y no como una especificación propia de la red social en la que publican estas imágenes. Incluso, hay páginas que muestran a los usuarios tutoriales cómo difuminar o cubrir rostros para que estos no aparezcan en el video o en la fotografía.

Asimismo, existen temáticas que se desarrollan en la red social Twitter según sea el día de la semana que transcurra, pero que dependen del perfil de cada pareja, ya que en ocasiones no siguen un orden lineal y más bien son acomodadas de acuerdo con el tiempo o los gustos de las personas. A modo de ejemplo, existe el llamado “#jueves de piernas” o “#viernes de ganar seguidores”, en los que las mujeres suben las que consideran sus mejores fotos para participar de estas temáticas y, de esta forma, obtener mayor reconocimiento en Twitter y, por ende, entre la comunidad. Con lo anterior, no se niega que exista la participación de la pareja en el perfil, solo se expone que, a partir de lo observado, son las fotografías y los videos de las mujeres como protagonistas, los que inundan los perfiles swingers de esta red social.

Las mujeres en el swinger

Sin embargo, si el estilo de vida es cuestión de parejas, ¿Por qué son las mujeres quienes desempeñan un papel tan fundamental? Cuando, en el supuesto, ambos miembros de la pareja deberían participar de igual forma en este estilo de vida. Las mujeres en el swinger, aparentemente, asumen un papel contrario, incluso “anormal” (Tudela, 2012) según se piensa desde el modelo tradicional, en el cual ellas aparecen como dóciles y vulnerables ante la autoridad –por decirlo de algún modo y con el fin de facilitar la comprensión de la idea ejercida por los hombres–: “La cultura occidental valida al hombre como un ser potente, viril, macho y a la mujer delicada, suave, femenina” (Caballero, 1994, s. p.). Tudela (2012), en su artículo sobre la heteronormatividad y el cuerpo sexuado, hace un recorrido interesante sobre cómo se ha transformado la concepción que se tiene sobre la mujer. En su análisis se menciona que, según la tradición judeocristiana, lo natural en la mujer es la procuración de la monogamia y una contención de comportamiento que pasa por el ámbito legal, sexual y moral:

La mujer naturalmente pasiva y casi carente de deseo sexual es la instruida, educada y espiritual. Es también la mujer normal, femenina. El varón normal será, aquél en que prevalece el deseo sexual de posesión de la mujer sobre cualquier otra consideración vital y social (Tudela, 2012).

De acuerdo con lo anterior, es notable que, en el caso del estilo de vida swinger, las mujeres se muestren contrarias a las características presentadas por estas descripciones, y que los hombres, al parecer, continúan encajando con estos elementos de los que Tudela (2012) hace mención.

Si se hace una revisión de las publicaciones que a diario realizan las parejas con perfil swinger en Twitter, se puede observar que las fotos y los videos en los que aparecen las mujeres, por lo regular están acompañadas de textos o títulos incrustados que hacen alusión a su constante deseo sexual y a su búsqueda de placer, que parece renovarse día a día y requerir de nuevas personas para ser saciado. Lo anterior, curiosamente, es una característica que también se le atribuye usualmente a las llamadas pornstars o estrellas porno, ya que se entiende que ellas deben tener la potencia sexual suficiente para igualar o estar a la altura de los hombres (Guillén, 2013).

Por el otro lado, los hombres – en su mayoría singles, que son aquellos hombres que se presentan como solos por no tener pareja, pero que se consideran swingers por su participación activa en la comunidad– comentan estas fotografías postulándose como las mejores opciones que tienen las mujeres para atender dichas necesidades sexuales. Empero, comúnmente son los “corneadores” o también llamados bulls, los que hacen mayor alarde de sus habilidades para satisfacer a las mujeres y, en algunos casos, escriben que saben dominarlas y poseerlas “cómo debe ser.” Esto se observa con mejor claridad en las parejas swingers que se anuncian como cuckold. En este tipo de relaciones, la mujer, también conocida como HotWife o putiesposa en español, es quien domina sexualmente a su hombre –cornudo–, quien incluso puede utilizar por voluntad una jaula de castidad con candado en su miembro para mantenerse sexualmente fiel a su compañera, mientras que ella tiene la posibilidad y el consentimiento de sostener encuentros sexuales con los amantes –corneadores o bulls– que mejor les parezcan a los dos, con la presencia o no del cornudo durante el acto.

A su vez, existen mujeres con perfiles swingers en la web que se han posicionado como estrellas porno en diversas empresas dedicadas a este rubro en México, lo que les ha traído como consecuencia ser protagonistas de portadas de periódicos, revistas, videos y de grandes eventos llevados a cabo en distintos estados del país, como la Exposexo, que es patrocinado y publicitado desde los perfiles de estas mujeres que se consideran parte del estilo de vida swinger y cuyo poder de convocatoria parece resultar una estrategia eficaz para los organizadores de estas actividades del entretenimiento. Por ejemplo, cuando los boletos para la Exposexo 2016 estaban a la venta, las mujeres con perfil swinger relacionadas de alguna forma con estas empresas, patrocinaban el evento desde su Twitter citando a sus seguidores en puntos específicos de la Ciudad de México para reunirse, venderles cara a cara los boletos y poder darles algunos obsequios, que iban desde una fotografía, hasta alguna de sus prendas íntimas. Gracias a las publicaciones en Twitter, fue posible atestiguar que estas citas resultaron un éxito debido a que la cantidad de personas –hombres, en su mayoría– que asistían para poder conocer y convivir con estos personajes del estilo de vida swinger, era sumamente nutrida.

Para comprender mejor lo anterior, sugerimos que un factor determinante para que estas mujeres se incorporen a la industria del sexo gracias a su popularidad, es el significado y el uso consciente que le dan a su cuerpo. Un hecho que resulta interesante es observar lo importante que es para las parejas swingers, que poseen perfiles en redes sociales, obtener reconocimiento, prestigio y, por qué no, algo de fama en Twitter. Algunos de los personajes mencionados en párrafos anteriores, realizan rankings o tops en los que proponen a sus seguidores interesados en alcanzar un lugar en la lista final, enviar fotografías de diversas partes del cuerpo –dependiendo el tema del top– con el fin de que la gente emita un “voto” a través de sus perfiles en las redes sociales por sus fotos favoritas y así, se otorguen reconocimientos a las personas ganadoras, ya sea por medio del Twitter, por videos subidos a la red o por pequeñas menciones contenidas en publicaciones como Periódico Metro. No obstante, cabe destacar que estas dinámicas están dirigidas a las mujeres, ya que durante el tiempo que se realizó la observación en Twitter, no se encontró algún top en el que fueran convocados los hombres como protagonistas de la temática.

Sin embargo, lo que llama la atención ante todo esto es percatarse de que las personas en verdad buscan el patrocinio y la aprobación de estos personajes. Incluso, muchas de las mujeres que participan de los tops se pelean con otras a través del Twitter por el tamaño de sus fotos al momento de ser publicadas, por la cantidad de retweets y seguidores ganados o por el puesto final que obtuvieron en los rankings. Estas peleas, por lo regular, suelen estar acompañadas de decenas de comentarios de hombres que se encargan de “mediar” o “juzgar” los comentarios emitidos por las mujeres involucradas. Aunque, uno de los aspectos que resulta evidente, es que la obtención de reconocimiento que logran algunas personas swingers trae ciertas consecuencias personales. Remontándonos a lo previamente dicho: cuando algún club está por inaugurarse es común que las páginas de estos lugares promocionen el acontecimiento y anuncien constantemente la presencia en la apertura de parejas o mujeres famosas que tienen perfil swinger en Twitter. Lo mismo sucede cuando son contactados por periódicos, revistas y algunos programas de radio o televisión para dar a conocer sus puntos de vista respecto a lo que ellos denominan el lifestyle, entonces, de forma casi inmediata, anuncian en Twitter el canal o la fecha en la que será publicada su colaboración y, como consecuencia, sus cientos de seguidores están pendientes de sus apariciones en los distintos medios de comunicación, lo que ayuda aún más a que estos personajes sigan siendo reconocidos como voces autorizadas de la comunidad.

La mujer, indudablemente, desempeña un rol protagónico en el estilo de vida swinger, consciente o inconscientemente. No solo participa activamente en los encuentros sexuales, pues, en casi todos los casos –según las personas consultadas–, ella decide sobre si estos se llevan a cabo o no. También representa la imagen que resulta atractiva para hombres, mujeres y parejas que deciden formar parte de la comunidad swinger. Esta imagen, y su presencia, se convierten en referentes al momento de promocionarse como pareja en las redes sociales, establecimientos o eventos relacionados con el sexo, algo de lo que ellas en general parecen estar conscientes. También, son ellas y no las parejas en sí, las que regularmente son ubicadas y reconocidas como voces autorizadas por la comunidad swinger. Sin embargo, todo lo anterior no exime que existan casos en los que las mujeres recurran al swinger para no enfrentar problemas con sus parejas, a pesar de que puedan no estar muy satisfechas con su participación en el estilo de vida.

Algo en lo que los testimonios están de acuerdo, es que a las mujeres no debe engañárseles para acudir a fiestas solamente con el fin de saciar las curiosidades de los hombres, ya que esto genera conflictos que se hacen evidentes en estos sitios y desencadena situaciones incomodas, no solo para la mujer, sino para todos los que están ahí presentes. Esto no es bien visto en el lifestyle. Asimismo, la fama es un aspecto que se percibe en contradicción. Por una parte, hay mujeres y parejas que son muy famosas en este estilo de vida, pero al cubrir sus rostros e intentar permanecer en el anonimato o en una aparente clandestinidad todo el tiempo, esta fama se pierde en el mundo civil, por lo que es probable que este reconocimiento únicamente se busque dentro de la misma comunidad swinger.

El matrimonio en el estilo de vida swinger

Ahora bien, en el caso específico del swinger, podríamos considerar el matrimonio como una pieza primordial para que la satisfacción de los impulsos sexuales (Lévi-Strauss, 1956) de los miembros que conforman la pareja pueda llevarse a cabo, a través de la comunicación y la expresión de sus deseos. Para los swingers que participaron en esta investigación, el matrimonio cambia, pero de forma benéfica para ellos. Gracias a la comunicación que surge y se incrementa siendo parte de este estilo de vida, su relación se ha visto favorecida y más sólida, debido al fortalecimiento de lazos afectivos –amor– que estas parejas respetan y procuran en todo momento. Ellos tienen claro que estos lazos no se comparten ni se comprometen y que, si están bien cimentados, permiten afianzar las relaciones y prolongar su estadía como miembros activos en la comunidad swinger. Es evidente que, al momento de realizar prácticas swingers, las parejas intentan trazar conscientemente una línea divisoria entre la afectividad y la sexualidad.

Acerca de la idea tradicional del matrimonio –basada en la unión exclusiva de un hombre y una mujer cuyas características exactas son la monogamia, la fidelidad, la virtud y la reproducción de la especie (Tudela, 2012) – y después de repasar las nociones que tienen las parejas swingers consultadas al respecto, hay algunos aspectos que parece importante destacar. Es posible considerar que, el hecho de que no exista una exclusividad sexual, no quiere decir que no esté presente una idea de matrimonio con toda una carga de implicaciones que deben ser acatadas y respetadas por una pareja que es parte del estilo de vida swinger. Los swingers llevan a cabo el encuentro sexual de una manera específica y correcta para la pareja, siempre y cuando dicho encuentro no afecte o desestabilice sus matrimonios. Es más, según los testimonios, el único fin de aceptar esta variedad sexual en sus relaciones, es la obtención conjunta de placer tanto de manera individual como de pareja. Aunque, a simple vista, pareciera que las parejas swingers intentan desprenderse del modelo de matrimonio tradicional –en el que la monogamia sexual y la fidelidad se sustentan en un modelo heteronormativo–, en realidad no logran separarse por completo de sus imperativos y quizá sea algo que ni siquiera ellos busquen. Esto último invita a reflexionar si el estilo de vida swinger debilita o fortalece la idea heteronormativa del matrimonio.

Resulta factible decir que no hay una libertad total por parte de los swingers en el estilo de vida, ya que existen una serie de acuerdos y/o normas previamente impuestas que podrían interpretarse como límites o restricciones, cuya finalidad es preservar y asegurar la continuidad y el funcionamiento “eficiente” del matrimonio. Por lo cual, si no se cumplen dichos lineamientos puede haber repercusiones que deriven en el rompimiento de la relación. Al hablar de un funcionamiento eficiente del matrimonio, hacemos referencia a que los swingers, frecuentemente, intentan direccionar sus relaciones hacia puntos que ellos creen correctos y que responden a sus principios personales. Algunos de estos aspectos regularmente están ligados a la familia, en específico a la relación y la crianza de sus hijos. Al reflexionar sobre lo anterior, es posible que detrás de toda esta aparente apertura o permisividad de las relaciones sexuales con otras personas o parejas que no forman parte de la relación, siga prevaleciendo el modelo monogámico del matrimonio y que la infidelidad sexual no sea significada como tal, en tanto que estaría normada según parámetros previamente establecidos que garanticen no afectar el vínculo mientras estas parejas participen del ambiente swinger, puesto que, algunos de ellos lo visualizan como el elemento clave que les permite consolidar su relación de pareja. Es importante hacer énfasis en el “mientras”, porque practicar este estilo de vida tiene un principio y un fin. El sexo resulta un elemento fundamental en los matrimonios swingers y darle un toque de diversidad a este parece ser el impulso que lleva a estas personas a experimentar este estilo de vida, aunque aseguren de que el sexo no es la base que sostiene sus relaciones, pero quizá sí las enriquece y las puede mejorar.

Después de observar y analizar las opiniones de las parejas que participaron en esta investigación, se sostiene que, en los casos antes estudiados, el matrimonio entre personas swingers cambia, pero de forma benéfica para ellos, debido a que algunos elementos que componen sus relaciones se ven favorecidos gracias al hecho de formar parte de la comunidad swinger. Así, desde la perspectiva de los actores, el estilo de vida swinger ha originado cambios que ellos consideran positivos en su relación de pareja, pero esto no implica la desaparición de las controversias, conflictos, negociaciones y resoluciones que conlleva toda relación social.

Las personas entrevistadas argumentan que el haber expuesto ante sus parejas ciertas fantasías sexuales que incluyen a otros individuos, les permitió alcanzar un grado mayor de confianza y que el poder hablar de estos temas con cierta libertad, le brinda a la relación un “plus” que incrementa el enamoramiento y los lazos afectivos. Aparte de la búsqueda y obtención del placer en conjunto, la comunicación y la confianza parecen aumentar exponencialmente en sus relaciones, algo que, a su modo de ver las cosas permite afianzar las uniones, prolongarlas y así, permanecer más tiempo como una pareja estable.

Es incuestionable que, para las personas que practican el swinger de manera consensuada, existe una división consciente entre la monogamia afectiva y la monogamia sexual. El fortalecimiento, la procuración y el resguardo de los lazos afectivos resulta primordial para que las parejas puedan seguir llevando a cabo estas prácticas sin que afecten sus matrimonios o los pongan en riesgo. Por otro lado totalmente opuesto, existen casos en los que la relación solamente se desgasta al momento de ingresar al swinger y termina siendo un catalizador que las encamina al fracaso. En algunas parejas, existe la inquietud por parte de uno de los miembros de abandonar el estilo de vida swinger, mientras que el otro desea continuar. Es aquí cuando es prudente pensar si, en estos casos específicos, el matrimonio o el vínculo entre estas personas no es utilizado solamente como una llave que les abre las puertas para acceder en la comunidad swinger, que no implica únicamente las prácticas sexuales, sino toda una gama de relaciones sociales que se crean a partir de este estilo de vida y que, como hombres o mujeres solas, puede cambiar radicalmente.

Para concluir

Luego de haber hecho un repaso sobre algunos elementos que componen el estilo de vida swinger, surgen muchas vetas hacia donde este se puede seguir explorando. Se debe profundizar y reflexionar sobre qué aspectos cubren lo afectivo para los swingers, la crianza de los hijos y el sustento familiar, así como los posibles conflictos que afronten las parejas con sus parientes al momento de enterarse de su pertenencia al estilo de vida swinger. También está la perspectiva de género que acompaña estas prácticas, así como el performance que se lleva a cabo al momento de interactuar sexualmente con otros y con los códigos que desde el inicio están implementados y permiten a las personas ingresar en la comunidad para empezar a formar parte de esta. Igualmente, la mercantilización del cuerpo femenino y la incorporación del swinger y los swingers a la industria del sexo en México. Estas ideas constituyen algunos puntos que serían interesantes abordar en futuras exploraciones desde una perspectiva antropológica del cuerpo, la sexualidad y el performance.

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