Publicado por el día 26 abril, 2018

La representación social del envejecimiento en sujetos caribeños residentes en la ciudad de Santiago de Cuba

The social representation of aging in Caribbean subjects living in the city of Santiago de Cuba

MSc. Raquel Morasén Cuevas

Universidad de Oriente (Santiago de Cuba, Cuba)

Págs. 19-39

Recibido: 13 de marzo de 2017.
Aprobado: 7 de diciembre de 2017.

Resumen

Esta investigación examina el concepto de representación social y sus expresiones acerca del proceso de envejecimiento en sujetos de origen caribeño residentes en la ciudad de Santiago de Cuba. Se buscan diferencias y similitudes en el sentido común de los mismos y, sobre esta base, se establecen algunas consideraciones respecto a la expresión del pensamiento caribeño en el aspecto estudiado. Esta investigación que fue realizada en el 2008 con una metodología integradora de elementos cualitativos y cuantitativos, nos permitió arribar a importantes resultados sobre la representación social del envejecimiento en los sujetos estudiados, siendo este el principal objetivo que se persigue en este trabajo.

Palabras clave: representación social, representación social del envejecimiento, envejecimiento.

Abstract

This research examines the concept of social representation, its expressions about the aging process in subjects of Caribbean origin, residents in the city of Santiago de Cuba. Differences and similarities are sought in the common sense of the same and on this basis some considerations are established regarding the expression of Caribbean thought in the aspect studied. This research carried out in 2008, with an integrative methodology of qualitative and quantitative elements, allowed us to arrive to important results on the social representation of aging in the subjects studied, being the main objective pursued with it.

Key words: Social representation, social representation of aging, aging

Introducción

El mundo en el que vivimos aparece caracterizado por profundas transformaciones como resultado de las mutaciones culturales puestas de manifiesto a fines del siglo XX y que se acentuaron con el correr del XXI, mutaciones que han producido movimientos estructurales en todos los órdenes de la cultura, la ciencia, la política, la economía y la tecnología, mismas que impactan tanto en la vida de las personas como de la sociedad global.

En este escenario general, la paulatina prolongación de la esperanza de vida y el acelerado incremento de la población mayor, a nivel mundial, nacional y regional han suscitado su propio interés por enfrentar esos nuevos desafíos, y para encontrar alternativas justas, dignas e inclusivas para todas las personas sin restricciones por condición económica, edad o situación sociocultural, dado que se pone en juego la dignidad, la libertad y la igualdad, derechos fundamentales de todas las personas.

Como herencia de fines del siglo XX, la revolución que se ha operado en el campo del envejecimiento está teniendo lugar por primera vez en la historia de la humanidad. Por su complejidad y consecuencias para el futuro, requiere de autoridades sociales con una intensa obra de orden social y atribución de valores. Este fenómeno avanza con extraordinaria rapidez y ha impulsado a las organizaciones internacionales, a los gobiernos nacionales y a las asociaciones científicas gremiales, entre otras, a analizar el tema y a adelantar planes y acciones que puedan dar respuestas adecuadas y económicamente factibles a los efectos de dicho envejecimiento.

La noción de representación social se ajusta a este objetivo del envejecimiento porque es capaz de propiciar una visión global de la vejez. Se puede entonces describir y analizar la información, interpretación, actitud y forma como el adulto mayor concibe su propia vejez, ya que para mejorar la calidad de vida de los mayores es necesario comprender lo que significa ser anciano, cómo estos se ven a sí mismos, cómo ven su vida y la naturaleza de su ancianidad, pero también se incluye cómo se representan los demás sujetos (otras generaciones) en este proceso, manifestándose grado de información comportamiento y tratamiento de estos hacia las personas mayores, destacando además la educación y socialización que se expresa en tal sentido.

En el proceso de socialización tiene un papel muy importante la familia como célula básica de la sociedad donde se forman los hábitos de comportamiento. De esta forma, ciertas áreas urbanas del municipio Santiago de Cuba son el contexto escogido para este estudio, que tuvo lugar el año 2008. Se cuenta además con las concepciones de jóvenes procedentes de otros países caribeños.

Marco teórico

La representación social tiene como tema un amplio espectro, desde los primeros momentos de su aparición ha traído controversias, intercambios y diálogos inicialmente en el campo de la psicología social en los últimos años, aunque ya alcanza una dimensión interdisciplinaria. Muchas son las investigaciones que en el ámbito representacional se han producido por distintos investigadores que lo han abordado desde diferentes visiones. La teoría de las representaciones sociales, tiene un papel importante en el análisis del nivel de subjetividad desde el punto de vista individual de cada sujeto porque permite una mayor accesibilidad a las particularidades internas del mismo. Sin pretender dar un tratamiento a profundidad del abordaje de la teoría por no ser objetivo esencial de este trabajo, recorreremos algunos puntos de su análisis.

La noción de representación social es abordada por vez primera con la aparición de la obra de Moscovice La Paychnalyse son image et son Publique, publicada por primera vez en 1961. Desde el primer momento que él la aborda no tuvo incidencia en la psicología social, la concepción tuvo poco impacto. Se sabe que no es sino hasta los años 80 que los estudios sobre representaciones sociales comienzan a tener gran difusión, lográndose un mayor alcance del uso y el desarrollo de la teoría. El antecedente directo de la obra de Moscovice es el llamado cognitivismo social. A grandes rasgos, dicha escuela busca dar cuenta de los procesos relacionados inicialmente con el conocer y el procesamiento de la información bajo ciertas condiciones sociales, vincula de modo más tardío el conocer al sentir, es decir, a los procesos afectivos involucrados en la cognición social. Así, para Elejabarreta (1991) “las representaciones sociales están basadas principalmente sobre tres enclaves históricos, comienza por las representaciones colectivas de Durkheim, pasa por la psicología ingenua de Hender y finaliza con la construcción de una realidad” (p. 6).

De hecho, el sociólogo E. Durkheim habla de las representaciones sociales colectivas desde su disciplina y agrega que a la Psicología le correspondía analizar todo acerca de las representaciones individuales. Afirmó que las representaciones colectivas son “realidades que sostienen con su sustrato íntimas relaciones y cuya autonomía no puede ser sino relativa […] el sustrato de estas representaciones colectivas es el conjunto de los individuos asociados” (Durkheim, 2000: 48). Fue la crítica a su teoría el punto de partida para la concepción moscoviana de las representaciones sociales.

En su primera obra, Moscovice no llega a definir de forma acabada la representación social, por lo complejo que resulta, declarando el mismo autor: “[…] Si bien es fácil captar la realidad de las representaciones sociales, es difícil captar el concepto […]” (Moscovice, 1979: 27). Más adelante afirma:

Por representaciones sociales nosotros entendemos un conjunto de conceptos enunciados y explicaciones originadas en la vida diaria, en el curso de las comunicaciones. En nuestra sociedad se corresponde con los mitos y los síntomas de las sociedades tradicionales, incluso se podría decir que son la versión contemporánea del sentido común […] constructos cognitivos, compartidos de la interacción social cotidiana que proveen a los individuos de un entendimiento de sentido común […] (Moscovice, 1980: 11).

La representación social constituye una forma de pensamiento social en virtud de que surge en un contexto de intercambios cotidianos de pensamientos y acciones sociales entre los agentes de un grupo social; por esta razón, también es un conocimiento de sentido común que, si bien, surge y es compartido en un determinado grupo, presenta una dinámica individual, es decir, refleja la diversidad de los agentes y la pluralidad de sus construcciones simbólicas. Así, para Jodelet (1986)

el concepto de representación social designa una forma de conocimiento específico, el saber del sentido común, cuyos contenidos manifiestan la operación de procesos generativos y funcionales socialmente caracterizados. En sentido más amplio designa una forma de pensamiento social. Las representaciones sociales constituyen modalidades de pensamiento práctico orientados hacia la comunicación, la comprensión y el dominio del entorno social, material e ideal […] (p. 469).

En cada una de estas definiciones convergen puntos comunes: todas apuntan a una misma dirección en cuanto a la concepción del sentido común socialmente elaborado y tienen relación con el grado de socialización que establecen los grupos sociales donde afloran los componentes psicológicos del individuo, de acuerdo con su nivel cultural y social, por lo que se corresponde con lo que construye el sujeto a partir de su interacción con el mundo material y espiritual. Sobre este punto, otros autores como Di Geacomo (1981) y Pérez (2007) han enriquecido la teoría al afirmar que: “son modelos imaginarios de categorías evacuación y de categorización, de explicación de las relaciones entre objetos sociales particularmente entre grupos que conducen hacia normas y decisiones colectivas de acción […]”(Di Geacomo, 1981: 397). A la vez, también “[se] plantea que existen tantas definiciones como la amplia variedad de objetos de representación” (Pérez, 2007, s. p.).

Cada una de las definiciones se complejizan, sin embargo existen muchos elementos coincidentes que las identifica respecto a la teoría de la representaciones sociales aunque aborden aspectos diferentes, pero todos están presentes en el contenido de las representaciones sociales. Todas las definiciones guardan en común su referencia con las funciones que cumplen las representaciones sociales, es decir, su importancia para la comunicación, interacción y cohesión de los grupos sociales. Es importante destacar que las representaciones sociales tienen implicada en su conceptualización, la noción de construcción social de la realidad.

Cuando esta teoría llegó a América Latina, y en especial al campo de la educación, su incorporación no se hizo estudiando problemas similares a los de la sociedad francesa, sino a partir de las experiencias de este continente. Según las investigaciones en Cuba, comienza a abordarse la teoría de las representaciones sociales desde el punto de vista investigativo a mediados de los años 90; las temáticas abordadas guardan relación directa con las problemáticas asociadas con el contexto sociohistórico del período. En las temáticas que más se ha centrado la investigación han sido: político-sociales, salud, género, familia y vida cotidiana.

Las representaciones sociales han contribuido en el proceso de conformación de un pensamiento popular. En su estudio, son importantes los elementos que la componen, tales como valores, actitudes, creencias, imágenes, informaciones con un condicionamiento sociocultural que incide en la formación y desarrollo de un pensamiento en el ámbito social propio de una época y en un contexto cultural determinado. A través del conocimiento de las representaciones que las personas tienen de la realidad que los rodea se pueden conocer las ideas, imágenes y opiniones que poseen de determinado aspecto de la misma. En este caso, nos interesan las representaciones que los sujetos tienen acerca del envejecimiento, ya que una manera de entender lo que sucede es a partir de lo que otros piensan y se representan en el mismo.

La representación social tiene como objeto de estudio el conocimiento del sentido común, es el mundo de la vida cotidiana que se da por establecido como realidad. A partir de este sentido se abordará la representación social del envejecimiento. En muchos países, la estructura por edades muestra una tendencia al cambio en ocasiones muy preocupante:

En estos momentos más de 600 millones de personas en todo el planeta tienen 60 años o más y para el 2050 se estima que el 22% de la población total, es decir casi 2000 millones de personas, alcance esta edad. Las diferencias entre países son notorias, mientras que en las regiones más desarrolladas el 19 % de la población está en este rango de edad, en las regiones menos desarrolladas es el 8% y en los países menos desarrollados el 5% (United Nations Organization, 2001).

En el caso de Cuba:

Las provincias más envejecidas del país son Villa Clara con el 19,0% de su población envejecida y Ciudad de la Habana con 18,1%. El municipio más joven del país es Moa con un 8,6% de envejecimiento, seguido de la Isla de la Juventud con el 10,9%. El municipio más viejo es Plaza de la Revolución con 23,9% seguido de Diez de de Octubre, con el 21,9% […] El municipio con mayor cantidad de personas mayores de 60 años es Santiago de Cuba con 772 222 sin embargo Villa Clara que es la provincia con mayor por ciento de envejecimiento del país, el municipio con más personas de estas edades que es Santa Clara solo cuenta con 43000 personas de 60 años y más. El municipio con menor cantidad de personas mayores de 60 años es Ciénaga de Zapata, con 1005 […] En Cuba hay en la actualidad 75 personas mayores por cada 100 de 6 a 14 (CEPDE, 2006).

En 1991, con la resolución 46/91se establecen los principios de las Naciones Unidas para las personas de edad (adultos mayores) (Organización de las Naciones Unidas, 2003):

  • A. Derechos de independencia
  • B. Derechos de participación
  • C. Derechos de cuidados
  • D. Derechos de autorealización
  • E. Derechos de dignidad

También, la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento aprobó el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento para responder a las oportunidades y los desafíos del envejecimiento de la población en el siglo XXI y para promover el desarrollo de una sociedad para todas las edades.

El envejecimiento de la población es profundo, tiene importantes consecuencias y repercusiones para todas las facetas de la vida humana. En el ámbito económico, el envejecimiento de la población tendrá un impacto en el crecimiento económico, el ahorro, la inversión, el consumo, los mercados de trabajo, las pensiones, los impuestos y las transferencias intergeneracionales. En el ámbito social, el envejecimiento de la población influye en la composición familiar y vital, la demanda de vivienda, las tendencias de la migración, la epidemiología y la necesidad de servicios de salud (Benítez Pérez, 2004).

Según las investigaciones, el comportamiento o la forma de actuar individual y colectiva tienen consecuencias en el modo de envejecer y viceversa. Sin dudas, el proceso de envejecimiento también influye en el comportamiento. Por lo tanto, el envejecimiento debe concebirse como un producto social configurado por múltiples factores sociales y económicos que afectan la participación social del anciano en su entorno. Se han generado representaciones sociales que se ajustan al fenómeno del envejecimiento porque son capaces de proporcionar una visión de la vejez de manera general. Sin embargo, es poco lo que se ha hecho por estudiar las condiciones reales de los ancianos, sus sentimientos, sus percepciones, la manera en cómo ellos estructuran creencias, actitudes, imágenes y conocimientos sobre el proceso del envejecimiento y, sobre todo, la representación social que tiene en torno a su propia condición de viejo y cómo se manifiesta toda la sociedad en torno a ello. La percepción social de las personas es influida por la sociedad en la que estas se encuentran insertadas.

Desde el punto de vista sicológico, se producen importantes cambios como reforzamiento o acentuación de los rasgos de personalidad debido a la limitación en sus actividades laborales y sociales. Es frecuente en ellos el retraimiento y la tendencia a mirar hacia el pasado, ya que pesan mucho los recuerdos, se tienen pocas motivaciones, por lo cual, el pasado es más importante que el presente y el futuro. La dependencia hacia otras personas los llevan a la inseguridad (Pérez Ortiz, 2006).

Está demostrado que los aspectos esenciales para un buen envejecimiento son: el mantenimiento de los lazos familiares y una participación social significativa. No obstante, pese a que el número de ancianos ha aumentado, su papel social ha perdido importancia. Históricamente la edad proporcionaba mayor estatus en épocas pasadas, tanto por razones cuantitativas, ya que había menos ancianos, como cualitativas, es decir, que su opinión se valoraba más. Ha desaparecido el rol del anciano característico de las sociedades agrarias en las que se valoraba su experiencia.

La sociedad deja a las personas mayores sin roles que cumplir, hay más preocupación por el grado de atención y satisfacción de sus necesidades que por las acciones sociales que puedan realizar y hay una situación de aislamiento, marginación que no proviene como lo indica el mito de las familias, sino de la propia sociedad y sus instituciones que no suelen brindar canales de participación comunitaria a sus mayores, ni suficiente apoyo a las familias de estos.

Se considera la salud del anciano como la capacidad funcional de atenderse a sí mismo y desarrollarse en el seno de la familia y la sociedad, lo cual le permite de una forma dinámica el desempeño de sus actividades; con respecto a ese apoyo familiar, los ancianos reportan diferentes motivaciones, se incluyen sentimientos de afecto, expectativas de reciprocidad, siendo de obligación o deber. Desdichadamente, no siempre se desarrollan de forma afectiva esas relaciones entre las personas de edades y la familia. La característica más general de la situación de la tercera edad en el contexto actual es la carencia de relaciones familiares. El anciano o la pareja anciana es poco frecuentada, solamente los días festivos.

Es en el ámbito familiar donde particularmente se hacen sentir los efectos de las representaciones sociales, su manifestación de aislamiento y repercusión sobre la salud. Las creencias y valoraciones que forman parte de las representaciones sociales del envejecimiento determinan en los familiares de los ancianos actitudes que pueden oscilar entre la sobreprotección y el maltrato, tanto uno como el otro refuerzan el aislamiento, sobre todo porque son instrumentados sobre un lugar donde la fuerza de los vínculos conspira contra el reconocimiento de los mismos.

En los últimos años, ha supuesto un gran escándalo social la comunicación de casos de indignante maltrato a personas mayores por parte de sus propios familiares o personas de convivencia. Algunos varones son explotados por su familia y algunas mujeres han llegado a sufrir el llamado “Síndrome de la Abuela Esclava”, por la que algunas familias abusan de la confianza que le supone para que trabaje para ellos, sin que ellos tengan consideración con ella (Guijarro, 2001).

Hay que educar a la familia y a la comunidad en una concepción del envejecimiento, de la ancianidad, que sea conmensurable para que el individuo no se engañe y tenga una percepción más auténtica de esta etapa de su vida, que es la comprensión y reconocimiento de la población sobre el envejecimiento y la forma en que los integrantes de la comunidad asimilan el proceso de envejecimiento en su persona, familia y el entorno.

Metodología

Se realizó un estudio con la población de áreas urbanas del municipio de Santiago de Cuba, el cual cuenta con 55 kilómetros cuadrados de extensión y 402,495 habitantes; es la segunda ciudad de importancia del país y la ciudad cabecera de la provincia con el mismo nombre. A través de las técnicas utilizadas se recogió la información, estas se aplicaron de manera individual o en grupo, en un solo lugar, en diversos espacios o momentos, según fue el caso; se empleó una metodología integradora de elementos cualitativos y cuantitativos.

A partir de la problemática expuesta anteriormente que la pudimos contactar en el área de estudio, nos llevó a plantearnos el siguiente problema de investigación: ¿Cómo se manifiesta la percepción social del envejecimiento en diferentes segmentos poblacionales del área objeto de estudio?

Para responder a este problema nos propusimos los siguientes objetivos:

Objetivo general: caracterizar la representación social del envejecimiento en áreas urbanas del municipio de Santiago de Cuba.

Objetivos específicos:

  1. Valorar la representación social del envejecimiento en sujetos caribeños cubanos y no cubanos residentes en el área de estudio.
  2. Argumentar el papel que desempeña la familia en el proceso de construcción social del envejecimiento.

Toda la información para la caracterización de la problemática estuvo facilitada por las siguientes técnicas básicas empleadas:

  1. Entrevistas en profundidad: se realizaron al principio y al final de la investigación a funcionarios de instituciones vinculadas con ancianos (anexos).
  2. Entrevistas estructuradas: se realizaron grupales o individuales a informantes clave cuyos atributos son (anexos): ser un anciano, realizar o haber realizado actividades vinculadas directamente con los ancianos, ser adolescentes o jóvenes, residir permanente o temporalmente en el municipio de Santiago de Cuba.

Análisis de documentos: información estadística oficial, acuerdos y consideraciones de instituciones internacionales como la OMS (Organización Mundial de la Salud) y otros.

  1. Encuestas: realizadas a jóvenes y adultos mayores en centros de estudio y casa de abuelos (anexos).
  2. La observación científica: realizada en instituciones de ancianos tales como Casas de Abuelos y Círculos de Abuelos (anexos).
  3. Técnica del dibujo: aplicada a niños de círculo infantil con la edad de cinco años (anexos).

Análisis de los resultados

Con esta investigación se hace un estudio de la representación social del envejecimiento con diferentes segmentos poblacionales, incluyendo a jóvenes de otras nacionalidades del Caribe. A continuación se hace un análisis por cada una de las técnicas aplicadas de forma integral.

Se hizo un estudio con veinte ancianos de un círculo de abuelos del Centro Urbano Distrito José Martí en la agrupación A. La población estudiada está compuesta por mujeres. Se aplicaron entrevistas grupales e individuales.

Se realizó un estudio con veinte ancianos de cuarenta que existen en la casa de abuelos “Corazones Contentos” ubicada en la Avenida de Céspedes en el Reparto Sueño; sus edades oscilan entre los 65 y 75 años. Se aplicó una encuesta.

Otro estudio se hizo con diez jóvenes del (IPU) Instituto Pre Universitario Caqui Bosch ubicado en la zona de Ferreiro, diez estudiantes de Psicología de la Universidad de Oriente ubicado en la zona de Quintero, diez del (IPU) Tony Alomá del Distrito José Martí, cinco de la Facultad Núm. 1 de Ciencias Médicas en Avenida de las Américas y cinco de la Facultad Núm. 2 en carretera del Caney s/n. La población estudiada está compuesta por cuarenta sujetos en total, con edades entre 15 y 25 años. Se realizaron entrevistas grupales e individuales.

Fue realizado otro, con treinta jóvenes adolescentes, quince del Seminternado Roberto Rodríguez Sarmientos y quince de la Secundaria Básica Luís Manuel Pozo, ambas escuelas ubicadas en el centro urbano Distrito José Martí, se aplicó entrevistas a nivel grupal e individual, los entrevistados tenían edades entre 10 y 14 años.

Fueron estudiadas diez familias como informantes clave, cinco del centro urbano Distrito José Martí, una del reparto Antonio Maceo, una en Heredia, dos en Trocha y otra en el reparto Marimón –fueron escogidas preferentemente extensas-. Se aplicaron entrevistas a nivel grupal.

En otro estudio se aplicó la técnica del dibujo con veinte niños de 5 años y el nivel preescolar, en el círculo infantil “Valiente Ki”. La técnica se aplicó con el siguiente título:

“Mis abuelos en familia”.

Se aplicó una entrevista en la Facultad Núm. 2 de Medicina, con edades de 20 a 25 años, a diez estudiantes haitianos, ocho jóvenes jamaicanos, tres dominicanos, seis colombianos y seis jóvenes venezolanos.

Fueron entrevistados, en la Facultad de Tecnología de la Salud, cinco jóvenes hondureños, cinco panameños y cinco nicaragüenses.

Se hicieron entrevistas individuales a funcionarios estatales, compañeras que atienden el Programa de Atención al Adulto Mayor a nivel Provincial y Municipal, a cuatro delegados del Poder Popular, cuatro médicos de familia y tres enfermeras, dos secretarios del Partido de núcleos de jubilados y dos representantes de los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas a nivel de zonas, también se realizaron entrevistas en profundidad a tres importantes personalidades capacitadas y autorizadas, todas involucradas en la problemática del envejecimiento, los que brindaron una información muy interesante sobre este fenómeno.

Como resultado de los estudios realizados, se muestran dos matices en la representación social del envejecimiento. En sujetos cubanos caribeños y de otros países del área, se revelaron diferencias y similitudes. Desde el punto de vista individual de la representación social del envejecimiento, se puede precisar que, en el caso de los ancianos, manifiestan una representación extensa referente a la actitud, consideran que las personas pueden permanecer activas, realizar el intercambio, desarrollar un rol importante en la familia y fuera de ella y estar incorporadas en el programa del Adulto Mayor. Ello evidencia una influencia positiva. Se captaron expresiones como: “Cuando se llega a la vejez, las personas deben mantenerse activas, así como continuar desarrollando el intercambio social” y “es una etapa en la que los años vividos van acompañados de muchas experiencias”. Sin embargo, persiste una imagen limitada de autopercepción del envejecimiento con criterios que lo asocian con una etapa de achaques, en la que el ánimo decae y algunos niegan la edad –principalmente las mujeres-. Ellos aluden que “la vejez es rechazada y a nadie le gusta, que desearían tener menos edad”.

Estos elementos coinciden con lo expresado por los jóvenes caribeños no cubanos sobre los ancianos en sus países, con excepción de lo relacionado con la edad, la cual asumen con mucho orgullo en todo momento.

En el caso de los informantes cubanos más jóvenes, en una gran mayoría, mostraron tener poca información respecto al proceso del envejecimiento, en algunos casos expresaron una imagen restringida que provoca una repercusión negativa en la comprensión, actitudes y valoraciones de forma general sobre el procedo. Entre sus expresiones están: “La juventud es lo máximo”; “La juventud es linda”; “Voy a envejecer, pero nunca me consideraría como un anciano, son inútiles, son como niños”; “Quisiera morir antes de llegar a ser un viejo”.

Esta representación se enmarca en una menor cantidad de estos jóvenes, solo que en algunos aspectos no existe mucha diferencia entre los que tienen una imagen extensa sobre el proceso de envejecimiento y los que la tienen restringida. Un resultado favorable de este estudio lo muestra la representación social amplia que reflejan los jóvenes del proceso del envejecimiento en cuanto al papel que desempeñan los ancianos en la transmisión de valores y de experiencia a los más jóvenes.

No obstante, existen elementos que difieren con la imagen que reflejan los estudiantes caribeños no cubanos, los cuales a pesar del contexto en el que viven, aunque por vía autodidáctica muestran un alto grado de información sobre el proceso de envejecimiento, lo que les permite emitir criterios muy amplios sobre el mismo, asociándolo con la belleza, el orgullo, el honor. No les han podido arrebatar de sus raíces culturales el profundo respeto, consideración y cuidado que tienen hacia los ancianos, tanto en la familia como fuera de ella, todo esto son capaces de expresarlo a través de frases y refranes de su cultura popular. Se destacan en estas expresiones los de origen haitiano: “La palabra del anciano es ley”; “La boca del anciano huele mal, pero sus palabras, sus consejos huelen bien”; “El que oye a un anciano no cae en las trampas de la vida”; “Son como un libro abierto”; “Son un monumento”.

Los jóvenes estudiantes de Medicina, cubanos y no cubanos de este estudio, como parte de su representación social acerca del proceso de envejecimiento, consideran que son insuficientes los conocimientos que reciben a lo largo de la carrera acerca de la especialidad de Geriatría para contribuir con sus esfuerzos a garantizar una atención médica más especializada a este grupo etario.

Desde el punto de vista grupal con apoyo en la familia, se pudo precisar que en su mayoría se muestra una imagen limitada del envejecimiento, manifestado en la presencia en cada una de ellas, de los conflictos generacionales, lo que propicia situaciones de irrespeto, inconformidad, incomprensión, incomunicación, todo ello entre otras cosas, como resultado de la no aceptación por sus miembros de que la vejez es una etapa para vivirla y que debe existir un total reconocimiento del nuevo rol que pueden asumir los adultos mayores en la familia y en la sociedad en general. La mayoría de los ancianos estudiados muestran incomprensión en este sentido, algunos se sienten sobrecargados en el hogar con las labores domésticas que les impiden realizar otras actividades en la comunidad; en otros casos, son sobreprotegidos y esto los puede llevar a una invalidez.

Hay una diferencia en los jóvenes caribeños no cubanos entrevistados con respecto a lo expuesto anteriormente, una gran mayoría de ellos coincide en que en su experiencia hogareña se respira un ambiente de estabilidad familiar, que existen contradicciones entre generaciones, pero no llegan a un conflicto y se impone el respeto por el anciano, de ahí que lo que este diga, es ley. Entre sus expresiones están: “A los ancianos se les trata de mamá y papá en el hogar y en las calles”; “Antes de ir a dormir debes buscar a un anciano si no lo tienes en casa y pedirle su bendición, una vez que lo consigues, puedes irte a la cama”; “Si pasas por el lado de un anciano debes hacer un gesto que muestre tu inferioridad frente a él”; “Nuestras familias son muy religiosas y desde edades tempranas nos inculcan el respeto, el cuidado y consideración por el anciano”.

Al igual que los jóvenes caribeños cubanos, para los no cubanos ocupa un lugar muy importante el papel tan activo que desempeña el anciano, principalmente en la familia como transmisor de experiencia, manteniendo su autoridad. En algunos casos poco marcados se mantienen algunas imágenes cerradas del proceso del envejecimiento. Asimismo, los niños también pintaron en los dibujos realizados el rol que está desempeñando o no el abuelo en su familia, manifestaciones relacionadas con el afecto, cariño e identificación, lo cual contribuye a formar en ellos una representación social del envejecimiento que denota no estar lejos de la realidad, aunque aún la manifiestan en una escala restringida.

En cuanto a la dimensión social de la representación del envejecimiento, en la mayoría de los informantes caribeños cubanos se manifiesta de forma amplia a través de sus criterios acerca de este proceso, que coincide con el contexto sociocultural en el que se muestran, expresando la importancia de que se consoliden los niveles de atención al adulto mayor y su inserción en la vida social. Se expresa la importancia del rol que desempeña el anciano en la sociedad a partir de su experiencia y capacidades, pues, los proyectos de la Revolución con respecto a este grupo etario así lo garantizan. Se considera que la aplicación del Programa de Atención al Adulto Mayor posibilita la inserción del anciano en la vida social, garantizándole una mayor interacción y socialización.

Los jóvenes caribeños no cubanos muestran a nivel social una representación extensa del proceso de envejecimiento, ya que consideran que es importante la gestión que deben realizar los gobiernos para crear planes de ayuda y atención a los ancianos, así como proyectos sociales que sean factibles y cumplan verdaderamente la inclusión del anciano en la sociedad. Según criterios de estos jóvenes, no se tiene concebido en este tipo de sociedades una política encaminada a estos fines y son los ancianos uno de los grupos sociales que son víctimas de los efectos de la crisis que atraviesan estos países como consecuencia de las políticas neoliberales. Se manifestaron expresiones como: “Toda la crisis por la que atraviesa el país, el stress al que se ven sometidas las personas y las presiones sociales, influyen en que se pierdan tradiciones sobre el cuidado y tratamiento al anciano”; “En nuestra sociedad el yo es lo primero”; “No hay esa organización de programas y proyectos para atender e integrar al anciano”; “No existe preocupación en nuestro país por informar a nadie de esta problemática”; “Se dan manifestaciones irrespetuosas hacia los ancianos en las calles, algunos jóvenes se burlan de ellos”.

Como resultado de este estudio se observan diferentes matices en la percepción que tienen los sujetos estudiados acerca del proceso del envejecimiento, expresada a través de sus representaciones sociales, lo que coincide con la experiencia vivida, pero incidiendo en el contexto sociocultural en el que se ha manifestado cada uno de ellos y donde el papel que ha desempeñado –y continúa desempeñando el anciano- es importante en la formación de la representación social del envejecimiento.

De manera muy provechosa, se ha revelado el imaginario social que sobre el proceso del envejecimiento subyace en todos los sujetos estudiados, lo cual se pudo medir a partir del grado de información, percepción, actitudes, tratamiento, reconocimiento y cuidados en general hacia los ancianos y cómo es asumido en los niveles individual, grupal y social. No solo se han tenido en cuenta los criterios de sujetos cubanos, sino también de otras áreas del Caribe como una experiencia singular que, finalmente, exige de un mayor estudio sociológico que permita modificar conductas, que propicien contextos con una representación social más apegada a la realidad y menos a los mitos y prejuicios para favorecer un mejor desarrollo e inserción de las personas envejecidas a la sociedad.

Conclusiones

La representación social del envejecimiento se expresa, entre otras formas, a través de opiniones, actitudes, manifestaciones y del conocimiento popular respecto al proceso del envejecimiento. El contexto sociocultural con el que se identifican los informantes en el que intervienen creencias, hábitos, costumbres y tradiciones son determinantes en la formación de la representación social del envejecimiento que estos manifiestan.

Como resultado de este estudio, se manifiestan diferencias y semejanzas entre la representación social del envejecimiento que poseen los sujetos caribeños cubanos y no cubanos. La familia y los roles sociales de los ancianos contribuyen a conformar la representación social del envejecimiento. De tal manera que, se mantienen en el imaginario social, de una parte de los sujetos del área de estudio, mitos y prejuicios sobre el envejecimiento que les impiden un mayor acercamiento a la realidad de este proceso.

Referencias

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discusión”. En: Cuadernos de Ciencias Sociales, 127.FLACSO. Costa Rica.

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UNITED NATIONS ORGANIZATION (2001). The World ageng situation, exploring a new society for all ages.

Anexos

Anexo Núm. 1

Entrevistas en profundidad.

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas sobre el proceso de envejecimiento para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración.

Entrevista Núm. 1

¿Qué consideraciones tiene usted sobre los aspectos a tener en cuenta en el estudio de las opiniones del proceso de envejecimiento y qué sujetos deberían investigarse?

Entrevista en profundidad Núm. 2

¿Qué considera usted respecto al envejecimiento, vigencia, actualidad e importancia del estudio de la representación social del envejecimiento?

Anexo Núm. 2

Guía de observación

Objetivo: conocer manifestaciones de ancianos en instituciones seleccionadas (Casa de abuelos y Círculos de abuelos) que permitan valorar sus actitudes en estos ámbitos.

Tipo de observación: Ajena, no participante.

Cantidad de observaciones: 2

Tiempo de observación: una hora

Lugares: Casa de Abuelos y Círculos de Abuelos.

Indicadores

a) Estado de ánimo general:

—- Animados en su mayoría

—- Deprimidos

—- Aparentemente tristes

b) Comunicación interpersonal:

—- Locuaces

—- Introvertidos

—-Indiferentes

c) Interacción en el medio:

—- Activos

—- Pasivos

—- Indiferentes

Anexo Núm. 3

Encuesta a ancianos

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas sobre el proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración. (La encuesta es anónima).

Edad —-

Sexo —-

1. ¿Has recibido información sobre el proceso de envejecimiento?

Si — No —

2. De haber recibido la información, ¿Cómo es?

Mucha — Poca —-

3. ¿A través de qué medios la has recibido?

Prensa —- Radio —- Familia —- Libros —- Televisor —-

4. ¿Cómo te percibes siendo un anciano?

Bien — Mal — Indiferente —

5. ¿Desempeñas como anciano un papel social?

Familia — Comunidad —- Nunca —-

Anexo Núm. 4

Entrevista a ancianos de un Círculo de Abuelos

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas sobre el proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración.

Edad —-

Sexo —-

1. ¿Qué información tienes acerca del proceso de envejecimiento?

2. ¿Cómo valoras el proceso de envejecimiento?

3. ¿Cómo te percibes con más de 60 años?

Bien — Mal —

4. ¿Te sientes entusiasmado con las actividades que realizas?

5. ¿Son positivos los ejercicios que realizas?

6. ¿Cuál es tu actitud hacia el envejecimiento?

Aceptación siempre —- Aceptación a veces —- No aceptación —-

Anexo Núm. 5

Entrevista a jóvenes

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas acerca del proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración.

Edad —

Sexo —

1. ¿Has recibido información sobre el proceso de envejecimiento?

Si —- No —-

2. La información, ¿Cómo es?

Poca —- Mucha —-

3. ¿Por qué vías te ha llegado la información?

4. ¿Cómo valoras el proceso de envejecimiento?

5. ¿Cuál es tu comportamiento hacia los ancianos?

Solidario —- cariñoso —- indiferente —-

6. ¿Cuál es tu perspectiva ante el envejecimiento?

Pesimista —- Optimista —-

7. ¿Cuál es el papel que puede desempeñar un anciano en la sociedad?

Anexo Núm. 6

Encuesta para jóvenes

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas acerca del proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración. (La encuesta es anónima).

Edad —-

Sexo —-

1. ¿Has recibido alguna información sobre el proceso de envejecimiento?

Si —- No —-

2. La información recibida, ¿Cómo es?

Mucha —- Poca —–

3. ¿Por qué medio te ha llegado?

Televisión —- Radio —- Prensa —- Libros —- Familia —-

4. ¿Cómo valoras el proceso de envejecimiento?

5. ¿Qué percepción tienes del proceso de envejecimiento?

Bueno —- Malo —- Agradable —- Desagradable —-

6. ¿Esa percepción es generalizada?

Si — No —

7. ¿Cuál es tu comportamiento con los ancianos?

Solidario —- Cariñoso —- indiferente —-

Anexo Núm. 7

Entrevista a la familia

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas acerca del Proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración.

1. ¿Qué conocimientos tienes del proceso de envejecimiento?

Mucho —– Poco —- Ninguno —-

2. ¿Cómo valoras el proceso de envejecimiento?

3. ¿Se tiene en cuenta la opinión del anciano en el hogar?

Siempre —– A veces —- Nunca —-

4. ¿Se inculca en la familia los valores de respeto, solidaridad y consideración hacia el anciano?

Siempre — A veces —- Nunca —-

5. ¿Cuáles son sus consideraciones hacia el anciano?

Buena —-Regular —- Mala —-

Anexo Núm. 8

Entrevista a médicos de la familia

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas acerca del proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración.

1. ¿Cuál es su concepción acerca del envejecimiento?

Amplia —- Restringida ——

2. ¿Cómo valora usted el proceso de envejecimiento?

3. ¿Realiza acciones el médico de la familia que contribuyan a mantener el estado saludable de los ancianos?

Siempre —- A veces —- Nunca —-

4. Para su entender, ¿Qué papel debe desempeñar el anciano en la sociedad?

Anexo Núm. 9

Entrevista a dirigentes de organizaciones políticas y de masas

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas acerca del proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración.

1. ¿Qué conocimientos tienes del proceso de envejecimiento?
Mucho —- Poco —- Ninguno —-

2. ¿Cómo valoras el proceso de envejecimiento?

3. ¿Qué criterios tienes del Programa de Atención al Adulto Mayor?

Favorable —- Desfavorable —–

4. A tu entender, ¿Qué papel debe desempeñar el anciano en la sociedad?

Anexo Núm. 10

Entrevista a delegados de circunscripción

Estamos realizando una investigación acerca de las ideas acerca del Proceso de envejecimiento, para lo cual sus opiniones son importantes. Agradecemos su colaboración.

1. ¿Qué conocimientos tienes sobre el proceso de envejecimiento?

Mucho — Poco — Ninguno —

2. ¿Cómo valora el proceso de envejecimiento?

3. ¿Cuál es su criterio sobre el Programa de Atención al Adulto Mayor?

Favorable —– desfavorable —–

4. ¿Se realizan acciones en la comunidad a favor del envejecimiento?

Siempre —- A veces —– nunca —-

5. ¿Qué papel debe realizar el anciano en la sociedad?

Anexo 11

Dibujo de niños pre-escolares, “Mis abuelos en familia”

Contacto de la colaboradora
Raquel Morasén Cuevas <rmorasenc@uo.edu.cu>