Publicado por el día 26 abril, 2018

Una mujer Europea con una papaya en las manos o el libro de viaje de una alemana: Lilo Linke (1906-1963) y su visión de Yucatán

A European woman with a papaya in her hands or the travel book of a German: Lilo Linke (1906-1963) and her vision of Yucatan

Edgar A. Santiago Pacheco

Universidad Autónoma de Yucatán (Mérida, México)

Págs. 205-210

Recibido: 13 de marzo de 2017.
Aprobado: 20 de diciembre de 2017.

Linke, Lilo (1957). Yucatán mágico, recuerdos de un viaje. Buenos Aires: Peuser, 235 p. ils; fot.

En la solapa de una obra que se distingue por su colorida cubierta, ilustrada por Roberto Bernabo, donde el rostro de perfil de un supuesto campesino yucateco, ataviado con una suerte de sarape, se muestra en primer plano y detrás de él una imagen de un rostro maya prehispánico, podemos leer lo siguiente:

Sobre el Golfo de Méjico tantas veces mencionado en la literatura fascinante de Viajes y Aventuras, meta de conquistadores, piratas y aventureros, una mujer de mente ágil periodista por vocación, con un rifle en la bandolera, puesto de intento para ocultar su natural mansedumbre, penetra en la tierra de los hombres valientes y enamorados de la vida, de un pueblo donde se asentó una cultura milenaria, orgullo de América. La, capital de Yucatán, la conmueve por su belleza; todo es blanco, todo es albo, hasta las almas y los trajes que en esos momentos vuelcan su alegría simple bajo el reinado del Carnaval. Impresionado su espíritu resueltamente se interna en la selva donde la esperan mil sorprendentes acontecimientos y revelaciones que transmite al lector con tal verismo y emoción que es difícil se pueda postergar por un momento su lectura. Un verdadero Viaje y aventuras hasta el fin.

Al abrir el libro con lo primero que nos encontramos, en las guardas, es a un dios maya que mira desde el golfo de México a la península yucateca unida a Centroamérica, estas alusiones a un pasado y presente maya que, desde el inicio notamos, van a ser parte integral de las ideas expresadas en el documento.

Consideramos que este libro da más de lo que promete: la sonriente fotografía de una mestiza yucateca que precede el inicio del texto lo augura. El periodismo de viaje es una faceta que en cierto momento de la historia cubrió una función de difusión de lugares y países. La calidad de ciertas obras ponía en la mente de los lectores lugares exóticos, costumbres ancestrales, vidas cotidianas ajenas e interesantes, llevaba al lector al disfrute del sitio sobre el que se escribía. Ciertos autores se convirtieron, al realizar su trabajo y sin pretenderlo, en etnógrafos, con una mirada profunda, amplia y crítica de los lugares que visitaban.

Estos libros de viaje, o de aventura como en algún momento fueron catalogados, nos dan miradas diferentes e importantes, es una mirada del otro, del ajeno que bajo sus patrones culturales, intereses políticos o económicos, aborda temas y situaciones que, tal vez, desde la óptica del autóctono no merezca mención o sea tema tabú por presiones sociales, momentos políticos, intereses propios u otras circunstancias de los contextos en el que se desenvuelve. El paso del tiempo y la calidad de la obra pueden volver a estos textos en interesantes miradas históricas, con matices diferentes a las escritas por los locales, convertirlas en auténticas joyas para desentrañar y entender lo cotidiano de las sociedades o ¿Por qué no? Para hacerse de datos esquivos ausentes en la historiografía regional.

Sobre nuestra península, varios libros de viaje han alcanzado este nivel. Cito algunos que en su momento han trascendido el simple texto que describe un lugar, partiendo de la visión y experiencia del visitante, para ser documentos literarios o retrato de un momento y lugar que, amén de proporcionar información, son gustosas practicas de lectura, tal es el caso de Désiré Charnay con su Viaje a Yucatán a fines de 1886 (1978) o El Egipto americano: testimonio de un viaje a Yucatán de Channing Arnold y Frederick J. Tabor Frost (1909) o tal vez las Palmeras de brisa rápida, una viaje a Yucatán de Juan Villoro (1989), por mencionar una tercia.

La importancia de Yucatán en el contexto mundial de principios del siglo XX, proporcionada por la producción henequenera y la civilización maya, esta última impulsada como proyecto ideológico del gobierno desde la segunda década de ese siglo, la hacía un destino de interés para el público del mundo. Estas circunstancias atrajeron distinguidas miradas de ciudadanos de distintos países, que desde su pluma acercaban al público interesado ese Yucatán, para muchos exótico y diferente.

Aquí traemos al frente a uno de ellos, cuya obra, para muchos desconocida, consideramos que reviste notable importancia porque acerca a esa cotidianeidad de Mérida de la mitad del siglo precedente, contrastada con la vida en el campo, donde pasó gran parte de su visita conviviendo con los indígenas mayas en distintos poblados, ya fuere en lo más intrincado de la selva maya o en poblaciones relativamente cercanas a la capital, describiendo en conjunto un Yucatán mágico y acercando a los recuerdos de un viaje. Nos referimos a la obra de una escritora y periodista alemana: Lilo Linke, alejada de su país por el nazismo y avecindada en Ecuador. Ella, recorrió gran parte del mundo describiendo sus experiencias de viaje; sus obras, publicadas originalmente en inglés, obtuvieron en su momento un gran reconocimiento y eran buscadas por ávidos lectores que querían conocer a través de sus ojos el mundo de los otros, de aquellos exóticos que no a todos se les daba conocer de carne y hueso, visitar lejanas tierras, recorriendo ávidos numerosas hojas de papel, sin el riesgo de enfermedades y peligros.

Lieselotte Linke, nacida en Berlín el 31 de octubre de 1906, puede recibir sin rubor el calificativo de reportera social de América Latina. Sus padres simpatizaron con el nazismo, pero no ella. En 1926 se unió a la organización juvenil de izquierda del partido demócrata alemán, que cada vez se movía más a la derecha. Las fuertes contradicciones políticas en el interior de Alemania la hicieron emigrar a Londres. Al poco tiempo publicó su primera novela -1933- en inglés, la lengua en la que siempre escribió. Viajera incansable, recorrió gran parte del mundo, recorridos que con ágil pluma dejaba grabados en textos que alcanzaron notables niveles de descripción.1 Zuflucht in Quito. Lilo Lenke und Paul Engel (Diego Viga) integrierten sich schreibend in Ecuador. ILA 337 Zeitschrift del informationsstelle Lateinamerika. Juli 2010 consultado en: www.ila-web.de/ausgaben/337/zuflucht-in-quito. 20 de abril de 2016

Dotada para las lenguas, se interesó por América Latina, por lo que en 1939 partió hacia el continente americano: Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador fueron parte de su periplo, hasta que al fin se estableció en Quito. Rápidamente aprendió español, allá empezó a escribir textos periodísticos que retrataban sus experiencias. Su contacto con la etnia nativa de Ecuador la llevó a aprender quechua. En 1946, se embarcó en un largo viaje por Europa antes de tomar la nacionalidad ecuatoriana, en Inglaterra retomo sus viejos contactos con editores británicos y en París trabajó durante varios meses en la UNESCO.2Zuflucht in Quito. Lilo Lenke und Paul Engel (Diego Viga) integrierten sich schreibend in Ecuador. ILA 337 Zeitschrift del informationsstelle Lateinamerika. Juli 2010 consultado en: www.ila-web.de/ausgaben/337/zuflucht-in-quito. 20 de abril de 2016 De vuelta a Quito, intensificó sus actividades de labor social y trabajó para el Diario El Comercio de Quito. Hizo varios viajes, puede llamarse de exploración a sitios –por esos años- lejanos donde recién concluían sus revoluciones, inhóspitos o exóticos; su habilidad para capturar lo diferente de manera agradable, ágil, pero profunda, está reflejada en sus textos.

La obra de Linke fue profusa y diversa, un rápido recuento de ella nos muestra lo mucho que viajó en sus 57 años de vida. Es además paradójico el hecho de que murió en un vuelo de Atenas a Londres el 27 de abril de 1963. Entre sus trabajos de viaje y aventura, podemos mencionar los siguientes: All a dethroned: a journey through modern Turkey, 1937; Andean adventure: a social and political study of Colombia, 1945; Magic Yucatán: a journey remembered, 1950; Ecuador: Country of contrasts, 1954; Viaje por una revolución, 1956 y People of de Amazon, 1963.

El texto de 235 páginas que escribió sobre Yucatán, traducido al español por Luis Echavarri en 1957, -siete años después de la edición en inglés- nos trae vívidas imágenes de comportamientos de grupos sociales, de música, celebraciones y bailes (como el carnaval), de acciones de cortejo, de vocabularios particulares, opiniones e información general de diversos personajes, como es el caso de Liborio Pérez Encalada profesor y autor de la novela Heroínas anónimas (publicada en 1940 por la Revista Juventa), de Rómulo Rozo que por esos años trabajaba en el Monumento a la Patria, de la Condesa secuestrada en la casona del Paseo de Montejo, de inspectores escolares o de hacendados que habían visto atacadas sus propiedades por el proceso revolucionario; la recreación de actividades en centros escolares, donde destaca las visitas a escuelas de monjas, Mártires de Chicago y Maniobras Marítimas, ambas de Progreso; su visión de las Misiones Culturales, las cuales visitó en alejados lugares del territorio peninsular como Dzulá; el recorrido que hizo del Hospital de Henequeneros 20 de noviembre, hoy clínica Juárez del IMSS, próximo a inaugurarse durante su estancia –inició sus funciones en 1946-.

Su curiosa descripción de las hamacas, de la tortilla “pastelitos de maíz delgados y circulares… sirven como tenedor para levantar otros alimentos” y del chile habanero “salsa de pimiento”; de la presencia de los chinos en Peto que cambiaban una sábana sucia por otra igual de sucia en su hotel, de la iglesia y plaza de este poblado y su papel como centro proveedor de insumos y captador de capital de la actividad chiclera, “donde hablan el dialecto Ket chi”. Su estancia en el Kilómetro 50 y su convivencia con según ella, sus 50 habitantes, la construcción de la carretera a Chetumal, vista como la gran obra modernizadora de la región. Son algunos pasajes que en conjunto llevan al lector a interiorizarse con una época donde los esfuerzos gubernamentales estaban puestos en el progreso general del país y en la integración de los grupos marginados geográfica, económica, política y culturalmente.

Lilo Linke describe y explica, desde su experiencia latinoamericana, lo que ve y experimenta en su estadía en Yucatán, lo que hace el texto más interesante. Su opinión de las acciones emprendidas y las posibilidades a futuro de alcanzar los objetivos gubernamentales propuestos, sobre todo en el aspecto educativo, se filtran en escondidas líneas de su obra y en otras se expresan abiertamente. Es sin duda una valiosa etnografía del Yucatán de los cuarenta, con matices únicos, que hila esas finas relaciones entre actores de diversa clase social, género e incluso etnia, en un escenario de cambio, de acción, con una prosa ágil, ligera, pero con una profundidad que solo puede dar la experiencia en el campo y el conocimiento de otras realidades que permiten la comparación. Nos extraña su escasa y, me arriesgaría a decir, nula mención en los trabajos de investigación sobre el período.

El momento anecdótico y divertido es parte integral del texto, su labor fallida de chaperona, la persecución que de ella emprenden los cerdos para alimentarse en Dzulá, la propuesta de matrimonio, el ataque de las garrapatas, la competencia entre el beisbol y el basquetbol, la búsqueda de esposa de un maya, son algunos de los momentos que acercan al lector a esas experiencias hasta cierto punto curiosas, pero que mirándolas a fondo muestran momentos y contextos muy difíciles de captar en otro tipo de documentos. Dentro de toda la obra se encuentran los temas que marcan lo que es Yucatán en los cuarenta, desde su propuesta narrativa, de que, para entender el presente es necesario conocer el pasado, es así una obra con profundidad histórica, de allá la atención a la guerra de castas, a Felipe Carrillo Puerto, a Chichén Itzá y a la vida de los indígenas mayas.

Distinguimos en el texto su capacidad para acercar al lector a través de la descripción de los elementos fundamentales que marcaban el presente y apuntaban al futuro, tal es el caso de las ilustrativas notas sobre la Celebración del día internacional de las mujeres y el Partido Socialista en la Casa del Pueblo y su opinión sobre el asunto; el tema del agua en Yucatán tratado a través de la gran empresa de desarrollo de la región de Tekax donde se construían pozos y depósitos de agua, de los temas educativos, de la construcción de carreteras o del impulso económico de la zona sur del estado, que adereza con la opinión de campesinos y funcionarios.

También es de destacarse su visión de Mérida y de los individuos de diversa nacionalidad con los que tuvo contacto, que marcaban a la ciudad blanca como un espacio de convivencia donde interactuaban extranjeros con diversos intereses: citemos al serbio Miloslav Pavelici o Harry el norteamericano. Uno, un luchador por la independencia de su país, de cuestionable reputación que había recorrido gran parte de Latinoamérica y, el otro, un dudoso aspirante a asceta, producto de la guerra.

En un plano más elemental es de alabarse su capacidad para recuperar el escenario cotidiano y la conducta del yucateco, como cuando yendo al cementerio a visitar la tumba de Felipe Carrillo Puerto, escribía sobre el transporte:

Fuimos en un ómnibus de Mérida, poco mayor que un camión y en los que los pasajeros se sientan uno frente a otros en dos hileras cortas. Entre uno y otro lado se mantenía una conversación amistosa, frecuentemente con la ayuda de los pasajeros colgados de la correa, que establecían una especie de servicio de lanzadera y agregaban sus comentarios (p. 222-223).

No logramos saber acerca de las influencias y canales de los que se valió Lilo para tener acceso a lugares, personas e información hasta cierto punto privilegiada, pero se distinguen en sus libros frases que muestran recomendaciones de, al menos, personajes con influencia. Así, encontramos por ejemplo menciones como: “Viajaba con permiso oficial y se interesaba por el progreso de la región” o como expresa el ingeniero Etchagaray en Tekax “tenía instrucciones de no ocultarle nada”.

En otro aspecto, tenemos que desde su construcción narrativa Lilo Linke, intuía y pretendía expresar la complejidad de la relación interracial en Yucatán de mediados de los años cuarenta y la forma tan sui generis en que se articulaba en las relaciones cotidianas; un ejemplo ilustrativo lo palpamos en las siguientes líneas donde enfatiza una estampa colectiva en un ambiente bucólico, escribía:

El sol lanzaba despiadadamente sus rayos sobre nosotros cuatro, el Chino, el Indio Maya, el ingeniero hispanomexicano y la mujer europea con una papaya verde en las manos. Escuchábamos inmóviles la voz del chino y el gorgoteo del agua de riego a nuestros pies. (p.181)

Un trabajo como este no tiene conclusiones, su opinión está explícita unas veces y diluida otras en todas las líneas de su texto, pero considero clarificadora y original la calificación que hace de Yucatán y de sus habitantes cuando expresa: “En ese pueblo extraordinario no existe división alguna entre la vida privada y la política, entre el hombre y su obra, entre sus actividades públicas y los sentimientos de su corazón” (p.225). Tal vez precisamente eso sea parte de lo que nos hace yucatecos y solo pudo verlo con tal claridad una europea (alemana-ecuatoriana) con una papaya verde en las manos.

Referencias

CHANNING, ARNOLD y FREDERICK J. TABOR FROST (2010). El Egipto americano: testimonio de un viaje a Yucatán. México: ICY, CONACULTA.

CHARNAY, DÉSIRÉ (1886). Viaje a Yucatán a fines de 1886. Mérida, Yucatán: Fondo Editorial de Yucatán, Cuadernos de Yucatán, Núm. 4.

EISENBÜRGER, GERT (2010). “Zuflucht in Quito. Lilo Lenke und Paul Engel (Diego Viga) integrierten sich schreibend in Ecuador”. ILA Núm.337, Zeitschrift del informationsstelle Lateinamerika. Juli. Recuperado de www.ilaweb.de/ausgaben/337/zuflucht-in-quito

HOLL, KARL (2008). “Lilo Linke, 1906-1963: de joven demócrata del Weimar a reportera social en América Latina”. En: Revista Nacional de Cultura del Ecuador, Núm. 14 sep/dic.

LINKE, LILO (1957). Yucatán mágico, recuerdos de un viaje. Buenos Aires: Peuser.

VILLORO, JUAN (1989). Palmeras de la brisa rápida, un viaje a Yucatán. México: Alianza Editorial Mexicana.

Contacto del colaborador:
Edgar A. Santiago Pacheco <spacheco@correo.uady.mx>

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1. Zuflucht in Quito. Lilo Lenke und Paul Engel (Diego Viga) integrierten sich schreibend in Ecuador. ILA 337 Zeitschrift del informationsstelle Lateinamerika. Juli 2010 consultado en: www.ila-web.de/ausgaben/337/zuflucht-in-quito. 20 de abril de 2016
2. Zuflucht in Quito. Lilo Lenke und Paul Engel (Diego Viga) integrierten sich schreibend in Ecuador. ILA 337 Zeitschrift del informationsstelle Lateinamerika. Juli 2010 consultado en: www.ila-web.de/ausgaben/337/zuflucht-in-quito. 20 de abril de 2016